10/10/2008

La sonrisa de la princesa¡¡

Había una vez una princesa,

con la lengua en forma de fresa

que vestía solo prendas de flores


adornadas de pañuelos de colores.



La princesa, siempre rodeada de niños


a los que daba de merendar pestiños

y reía toda la tarde a carcajadas

para que la vida no le hiciese salvajadas.



Pero un buen día, un buitre se poso en su ventana.

Y mirándola con sus ojillos le preguntó de forma insana


- Princesa de la lengua en forma de fresa ¿no es verdad

q
ue de niños te rodeas, para dejar de ver la maldad? –


La princesa miró al buitre medio triste, medio dormida,

medio alegre, medio despierta y le dijo – De niños me rodeo

porque una vez, cuando comía perdices, un monstruo muy feo

llegó volando de los cielos y se llevo mi sonrisa de colores-



- Por eso, desde aquel día solo puedo reír a carcajadas

que aunque risas también son pero me hacen sentir desdichada –

El buitre irguió su desnudo cuello, abrió sus alas

y salió de la estancia alzando el vuelo.



Horas después de aquel aliño


volvieron a llegar los niños,

se volvieron a hornear pestiños

y empezaron de nuevo las carcajadas.


Cuando la fiesta carcajada hubo terminado

la princesa se acostó triste sin haber cenado


y durante la noche un sueño le vino rondando



La princesa de la lengua de fresa,


corría y corría a través un laberinto,


asustada y perseguida por algo que volaba.

Hasta que dio el último giro a un callejón cerrado,

al ver que no tenía salida, la princesa se apoyó en el muro

y con decisión gritó – ¡No puedes hacerme

nada porque este es mi sueño ¡ -


De pronto se despertó, miró a la ventana,

y ahí estaba el buitre, con un sombrerito rojo

y la cara sonriente
señalando con el ala,

la cómoda que había junto a su cama .


La princesa miró y pudo ver en el espejo que había,


el reflejo de como asomaban entre sus arqueados labios,

un sinfín
de perlas blancas puestas en fila que eran sus dientes.

Y el buitre dijo – Solo después de enfrentarte a lo que temes,

podrás sonreír con claridad - para después irse sonriente,

volando más allá de donde alcanza la vista.



Y desde ese día no hubo muro tan fuerte

o pena tan triste
que borrase la sonrisa de colores

a la princesa de la lengua de fresa.





1 comentarios:

mariacristinacatuara dijo...

Hola Jesus,
Me he quedado fascinada con estas palabras, que ya las habia leido en Kroonos.
Precioso lo tuyo!!!
Pero ahora vengo a decirte que te he premiado el blog.
Para retirar tu premio tienes que pasar por aqui:
http://atelierdefengshui.blogspot.com/2008/05/mandala-award-2008.html
Y poner el enlace para que boirina te pase el premio.
Cualquier duda que tengas me dices en kroonos.
Besotes, y que disfrutes de tu premio!!
Kris