
Por mil caprichos del destino, tanto ahora como en otros tiempos. Allí donde he querido poner el ojo siempre me ha faltado tino, voy rondando a ciegas... dando tientos¡ y siempre acabo tropezando en alguna piedra del camino.
En el hueco del laboratorio me encuentro con tus ojos y ademas con el destino. Yo soy un tipo solitario y tu... tu, la que me miras y me hablas sin casi haberme conocido. Es para enloquecer¡ como en una tarde de trabajo y 30 minutos de conversación, tu... te me vuelves un antojo y no se como cantarte esta canción.

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada