11/03/2010

Confianza en la liturgia del Sexo¡¡

"... Maldito seas¡¡ otra vez igual. Yá estoy más que arta¡¡ no puede ser que siempre vamos a ir al "lio" este tio me haga siempre lo mismo. Fíjate, yo aqui perfectamente preperada: duchada, depilada, perfumada y vestida para la ocasión. Mientras que el cerdo este hay esta tirado en la cama, sin lavar, sin preparar... joder¡¡ ni siquiera se ha quitado esos asquerosos calcetines de deporte, con el tufo a pinrel que sueltan y el tomate que tienen. Yo así no puedo, es asqueroso... estoy muy cansada de esto y no puedo más..."   



Hoy, quiero hablar de mi concepción del sexo. El sexo para mí es el ejercicio de la más sublime confianza que puede existir entre un hombre y una mujer. Por su carácter mágico y especial, me gusta darle la categoría de litúrgia. Como todas las litúrgias,al menos bajo mi punto de vista, esta requiere "cierta" preparación previa. Con esto no estoy diciendo que en un momento de efusividad extrema no este gustoso del aquí te pillo a qui te mato o "quicky". Pero pienso que para disfrute total y extremo de todos los sentidos, se hace necesaria una concienzuda preparación previa.

Una ducha con jabón y espuma por todo el cuerpo, después sesión depilatoria sobre el erógeno masculino y un buen afeitado, algo de crema hidratante neutra y agua de colonia sugerente. Los mejores boxers que se puedan encontrar, si roturas o agujeros y con el elástico perfecto para ceñirse al cuerpo. Calcetines bonitos y la ropa que mejor me queda. Salgo a la calle echo un pincel, me reuno con mi partener para comenzar la increible cena.  Trás el helado, un poco de música ambiental mientras la conversación va bajando el tono de la voz hasta que se convierte en un susurro. Ahora es cuando comienza la hora del rico y salvaje postre además de disfrutar del permiso que la confianza nos otorga para perdernos el respeto de la forma más dulce y lividinosa posible.

2 comentarios:

vazquez dijo...

Las relaciones sexuales son poliédricas, como todo en la vida. Muestras un, mejor dos, enfoques que son sugerentes...pero hay más.

Gonsalves Elsolaina dijo...

Querida mia, existen tantos cuantos enfonques como tantas caras tenga el prisma, a través del cual estemos mirando. La mia empieza en la confianza y se transforma en liturgia.