21/03/2010
Pensando en aquello...
Pensando en aquello que me dijiste, me desilusiono por momentos. Tantos años marcando el paso de otro, te puede hacer como un viejo animal que esta tan acostumbrado a seguir el sendero que lleva a su casa, que cuando se lo truncan, varían o desvían no es capaz de encontrar la ruta perdiendo el instinto de orientación. Créeme si te digo que me suena la sensación porque también la sentí y esto hace que mi ilusión merme aún mas. Yo no fuí capaz de despojarme de ella hasta muchos años después de haber sufrido ese padecimiento. Además teniendo en cuenta el efecto "replica" que se reproduce cada noche al encontrarte solo contigo entre las fibras de algodón, se me hace aún mas truculento el pensar que algún día pueda haber un "nosotros". Que más quisiera mi sentimiento encontrarse con el de tu cuerpo, sentimiento fustigado antaño tal que el tuyo en el presente. Bién recuperado gracias atodo el dolor padecido y a la no actitud de sentarse frente al muro a meditar. También gracias a la irrefrenable, pasional, iluminada y romantica sensanción del quererla querer y del querer ser querido. Soy un hombre y tu una mujer, pero este ahogo no hace distinción por sexo, raza, edad o condición social pero si hace distinción entre los justos, los necesitados y los huerfanitos de calor. ¿Que te puede más? ¿ el autocompadecimiento trasnochado e inevitable del "han sido muchos años"? o por el contrario la necesidad valiente del empírico conocimiento al asentir cuando piensas -... han sido muchos años y nunca volvere, pero necesito calor, cariño, compañia. Sentirme arropada como me sentía antes de...-. Querida mía, te invito a sentarte con los justos, a sentir la necesidad del necesitado, a apadrinarnos el calor mutuamente como huerfanitos que estamos ambos. Anímate preciosa, no dejes vencer a la apatía no permitas a la soledad avanzar ni un metro más porque después es casi utópico hacerla retoroceder. Hermosura, vuelve a la aventura del conocimiento del desconocido, viaja al interior de otro mundo que esta en este de aquí y no dejes que el enlutado velo del "qué debo hacer y que dirán de mi" cubra tu precioso pelo. No cometas el mismo fallo que el que escribe en negro sobre blanco, no permitas al tiempo arrebatarte el sentimiento, no dejes al sentimiento hacerte perder el tiempo.
Publicado por
Gonsalves Elsolaina
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